Viajar a Turquía: Vive tu experiencia

Viajar a Turquía: Vive tu experiencia

Viajar a Turquía para conocer culturas milenarias, paisajes sorprendentes y un pueblo abierto y alegre

Turquía no es un país exageradamente grande. Sólo mide el doble que Japón o Chile; o el triple que Reino Unido. Aún así es uno de mis destinos favoritos y estoy segura que será también de todo aquel que quiera ir tras las huellas de civilizaciones perdidas, fotografiar paisajes impactantes, conocer a su gente y visitar la gran Estambul.

Una de las claves del éxito de este viaje fue que lo hice en compañía de Mel. Turquía fue uno de los viajes que compartimos juntos y fue emocionante  convivir juntos durante 2 semanas y descubrir este itinerario de viaje donde ambos aportamos a la hoja de ruta nuestros deseos de llevarnos una experiencia inolvidable.

Nuestro vuelo llegó directamente a Antalya, situada en el sur del país. Había leído acerca de una civilización perdida cuyos restos se encuentran en estas costas. Es la civilización licia y la conocimos andando entre acantilados y haciendo un ruta en kayak porque los restos de su historia están localizados entre la tierra y el mar. 

Viajes Albatros - Kekova en Turquía - Descubriendo la civilización licia

Viajes Albatros - Kekova en Turquía - Descubriendo la civilización licia

Los licios ocuparon una extensión de más de 500 kms. en esta costa sur. Era un pueblo guerrero y organizado que amaba su independencia y que vivía del comercio con sus vecinos griegos y la pesca. Me hacía ilusión ver con mis propios ojos cómo fue la vida de estos hombres y mujeres que habitaron esta costa hace 2500 años, ver sus viviendas y sus construcciones funerarias sumergidas bajo el mar .

Viajamos desde Antalya hasta Kas donde nos esperaban para salir en excursión hasta Kekova, ver su castillo y hacer la  travesía en kayak. Fue muy emocionante recorrer senderos que dejaban oculto el castillo y bajar hasta el embarcadero donde nuestro guía nos esperaba con un kayak para acompañarnos durante esta expedición. No puedo olvidar la sensación única que supone surcar estas aguas tranquilas y descubrir estos tesoros hundidos en el fondo de un mar turquesa.  Fue una aventura única. Os la recomiendo.

Turquía, Costa Licia - En Kekova

Turquía, Costa Licia - En Kekova

Igual que os recomiendo continuar vuestro viaje hacia Selcuk porque es la puerta para visitar Éfeso y ¿cómo vamos a viajar a Turquía y no visitar una de las ciudades antiguas mejor conservadas del mundo grecorromano?

Viajes Albatros - Éfeso - Camino de Mármol y Biblioteca de Celso

Viajes Albatros - Éfeso - Camino de Mármol y Biblioteca de Celso

Éfeso llegó a contar con más de 200 mil habitantes (imagínate que era tan grande como Pamplona o Trieste). Además fue la capital del Asia Menor romana. Éfeso es una ciudad muy bella, digna de ser visitada. Nada más llegar llama la atención la cantidad de viajeros que se sienten atraídos por el mundo antiguo. Todos paseábamos asombrados al tener delante de nuestros ojos los restos del magnífico Templo heleno de Artemisa (me temblaban las piernas al pensar que estaba viendo una de las 7 maravillas del Mundo Antiguo). Aunque lo que más me cautivó fue pasear entre las columnas de la biblioteca-mausoleo de Celso, una de las bibliotecas más grandes de la Antigüedad. Es fascinante.

Éfeso - Teatro Romano

Éfeso - Teatro Romano

Debo recordarte que en Éfeso también puedes visitar la casa de María (la Virgen María). Deja tiempo suficiente y no te pierdas esta visita. 

Si aún sigues leyendo me gustaría que me acompañes a conocer Pamukkale. Sí, ya lo sé. Has leído notas negativas de algunos viajeros. Pero en mi opinión todo depende porque  en un viaje nosotros vivimos y creamos nuestras momentos únicos. De nosotros depende que se cumplan nuestros sueños. En este caso, yo tuve la fortuna de elegir una fecha en la que no hay aglomeraciones, en la que el calor no es un arma letal y en la que es un placer bañarse en las aguas termales del "Castillo de Algodón". Por eso te quiero contar mi experiencia. Espero que te sirva en tu próximo viaje.

Un día en Pamukkale

Un día en Pamukkale

Pamukkale está a tan sólo 200 kms de Éfeso y es uno de los monumentos naturales más grandiosos que he conocido. Cuando llegues al pueblo busca la magia, cruza la entrada y empieza a andar por la ladera. Sumérgete en las piscinas turquesas y descubre los reflejos de las nubes y del sol al atardecer. Disfruta de esta belleza y protégela. 

Quítate las botas y camina descalzo por la pendiente, salta de poza en poza, báñate y sigue ascendiendo hasta alcanzar la antigua ciudad romana de Hierapolis con su teatro acuático. 

Pamukkale y el Teatro de Hierapolis - Paciencia Mel que ya vamos a los Baños de Cleopatra

Pamukkale y el Teatro de Hierapolis - Paciencia Mel que ya vamos a los Baños de Cleopatra

Eso es lo que yo hice. Es más. Quería vivir una última experiencia memorable en Pamukkale. Así que fuimos a los baños de Cleopatra para bucear entre las columnas jónicas sumergidas entre sus aguas ¿te imaginas cómo sería ese balneario 2700 años atrás?  

Más allá de Pamukkale está la Capadocia. Y digo más allá porque sólo la separan 700kms de distancia pero ¿qué es eso para una viajera? Yo diría que son kilómetros de vida porque por carretera se pueden ir haciendo descubrimientos, paradas, comidas deliciosas y visitas sorprendentes, como la ciudad de Konya. Todo de paso hasta llegar a Goreme. Este sería el punto elegido en nuestro mapa para ver las Chimeneas de Hadas, hacer rutas por el parque nacional de Goreme y visitar las ciudades trogloditas.  

Visita de iglesia primitiva y pueblo troglodita

Visita de iglesia primitiva y pueblo troglodita

Cerca de Goreme hay ciudades subterráneas, unas extensas y otras muy profundas, como Kaymakli que tiene unos 8 pisos de profundidad. Es alucinante ver su extensión. Imagínate que estas ciudades se empezaron a construir sobre el 1600 a.c. por los hititas y todavía hoy en día sus habitantes siguen dándole un uso; por supuesto no como antes pero en nuestra visita descubrimos cantidad de pasadizos, túneles, pozos, establos para sus animales, respiraderos, viviendas,... incluso iglesias.

Vistas de las Chimeneas de Hadas en nuestro paseo en globo por Capadocia

Vistas de las Chimeneas de Hadas en nuestro paseo en globo por Capadocia

Como vas viendo soy una fanática de las fotografías. Me encantaría enseñarte las que sacamos en la ruta que hicimos en bici por el Parque Nacional de Goreme, o las instantáneas que tomamos en el aterrizaje del globo porque son espectaculares. También me encantaría contarte más experiencias de cómo son los protocolos para volar en aerostático, cuanto dura el recorrido y cosas así pero quizá sea mejor montarnos de nuevo en el bus y continuar nuestro camino. 

Podríamos haber decidido volar desde Capadocia a Estambul y terminar el viaje ahí. Tuvimos la suerte de decidir avanzar hasta la frontera con Siria, allá donde una de las cadenas montañosas se elevan como frontera natural porque deseábamos conocer el Monte Nemrut.

En esta carretera se camina despacio porque hay algunos tramos más deteriorado pero a mí, por ejemplo, no se me hizo largo y pesado con paradas tan sugerentes como la que hicimos para visitar un karavasar. Aunque ninguna sensación es comparable con Monte Nemrut. Es un lugar mágico y extraño, con difícil acceso y que guarda muchos tesoros enigmáticos.

Monte Nemrut - Fotos de la Cara Oeste y la cara Este al amanecer. Detalle del dios Apolo y la Diosa Kommagene

Monte Nemrut - Fotos de la Cara Oeste y la cara Este al amanecer. Detalle del dios Apolo y la Diosa Kommagene

Elegimos contratar un circuito con un hotel cercano al punto de ascenso. Salimos de madrugada, sin luz, andando por un sendero de noche hasta alcanzar la cima de Monte Nemrut a la salida del sol. Es fascinante.

Esta montaña tiene una altitud de 2200 metros de altura pero los últimos 50 metros los elevaron de forma artificial. Parece ser que alberga la tumba del rey Antíoco I de Comagene. Es una pirámide en la que construyeron unas terrazas simétricas a modo de altar. Mirando al Este, el Norte y el Oeste usaron estos altares para colocar las esculturas colosales de dioses y reyes. Hoy las contemplamos desmenbradas por el paso del tiempo y los terremotos. 

Si me conoces, sabrás que muchas veces después de vivir esta experiencia, cuando ando montaña arriba y abajo, miro el horizonte reviviendo este día único y es porque este destino se encuentra dentro de mis viajes inolvidables.

Ese día, después de bajar lo aprovechamos para conocer la tierra de los mamelucos y, de ahí a Malatia para volar a Estambul. Pero eso es otra historia ¿te gustaría escucharla otro día?

Volveremos con Estambul

Volveremos con Estambul